Caminante, no hay camino… que no esté en Internet

Viajar es un desafío y una aventura, y si bien requiere un mínimo de dinero disponible, el factor económico es cada vez menos un impedimento de peso. Muchas veces se trata de tener el ímpetu que nos permita rebatir el dicho “mejor malo conocido que bueno por conocer” y meternos de lleno en una realidad distinta…

Esta es mi premisa, verificada con creces a lo largo de este año, en especial durante el semestre que duró mi intercambio académico y que permitió gozar de tantos paisajes europeos imborrables.

El propósito de este artículo que escribí para la revista digital de mi Facultad es adentrarnos en algunas oportunidades que llegan de una mano virtual pero sumamente efectiva: Internet. Siempre Internet, en todo Internet, cada vez más, y el sector turístico no es la excepción. De hecho, ha cambiado radicalmente su modus operandi y su esencia con el advenimiento de la interconexión global en tiempo real. Por mencionar dos grandes rupturas con beneficios para los viajeros: la posibilidad de gestionar de forma rápida y gratuita los distintos servicios necesarios para concretar un viaje (alojamiento, traslado, excursiones) y que esa gestión pueda hacerla el cliente de manera directa, sin necesidad de un intermediario (el clásico operador o agente turístico).

Los invito a leer el artículo y conocer más implicaciones de Internet en nuestra vida (de turistas) y sumarse con sus comentarios y aportes. ¿Qué otras posibilidades se podría explorar con Internet en lo referente a servicios al viajero? ¿Han tenido alguna experiencia negativa?

Click aquí para leer la nota completa (página 18)

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Viajar: empatía ante lo distinto, avidez por lo nuevo

Una beca de estudios. Seis meses. Once mil kilómetros. Una oportunidad que hoy calibro y re-significo después de haberla vivido, y que veo multiplicada en un sinfín de recuerdos, paisajes, amigos y saberes. Definitivamente tenía que ser y fue: más allá de la incertidumbre y las ligazones a lo querido y conocido, nunca dudé en hacer la experiencia más fuerte y enriquecedora que tuve hasta ahora, no solo en su cometido principal (el académico) sino en mi vida personal.

Llegó el momento y el motivo para volver a este espacio virtual entrañable: compartir la nota que escribí para la revista trimestral Nuez Moscada acerca de mi experiencia de viajar. Así de simple y libre: me propuse filosofar, preguntarme y responderme qué significaron para mí las vivencias tan fuertes que atravesé (¡me atravesaron!) hace unos pocos meses atrás. Reflexiono acerca de los viajes en general, pero inevitablemente mi mente va y viene hacia los momentos y lugares de los cuales este blog es el más fiel testimonio escrito.

“No quiero pasar la vida/ sin que la vida pase a través de mí”.

Los invito a leer la nota completa haciendo click aquí, comentarios bienvenidos. Y les recomiendo la revista, que pueden leer online o comprar desde cualquier punto de Argentina. Con contenidos de actualidad variados y atemporales y un equipo con mucho potencial y vocación de informar, Nuez Moscada es un proyecto que nace en Mar del Plata, mi ciudad, y que gracias a la Interné trasciende las fronteras geográficas. De MDQ para todo el mundo.

Cepo a las hormigas, vía libre a los elefantes

Ayer se oficializó el aumento del 5% sobre las compras con tarjetas argentinas de crédito y débito en el exterior;  la medida se amplió y alcanza también a la adquisición de pasajes de avión, paquetes turísticos, seguros médicos, entre otros servicios vinculados al sector viajes y turismo. Con este nuevo ajuste, el recargo trepa al 20%.

Las noticias agregan: “a cuenta”. ¿Qué significa esto en los casos en que que el particular no tributa Ganancias o Bienes Personales (como es mi caso)? Que ese porcentaje debería ser posteriormente devuelto, previa gestión en las oficinas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). No hago mal en desconfiar de ese “debería ser”: en enero de 2013 se devolvió a algunos de quienes viajaron ocho meses antes un porcentaje inferior al 15% que en ese momento regía.

Cuando ya nos resignamos al cepo cambiario y la liberación de la restricción para la compra de moneda extranjera parece improbable en el corto plazo, el “impuesto al viaje” continúa endureciéndose. Evidentemente la presión estatal busca no solo perseguir la evasión fiscal sino que es una manifiesta prohibición a circular con libertad fuera del país. (más…)