Ya ves, todo al revés

Este abril es muy bizarro.

Aclaración: contrariamente a mi creencia de que la palabra bizarro es un neologismo del castellano corriente y malhablado, o en cualquier caso un vocablo del lunfardo rioplatense, bizarro está incluido en el diccionario de la Real Academia. 

En Granada supe que la palabra BIZARRO también existe y se utiliza en España
En Granada me enteré que la palabra BIZARRO también existe y se utiliza en España

Valiente, esforzado, generoso, lucido, espléndido. Acepciones varias que ilustran todavía mejor lo que quiero contar. Así que tomen los dos sentidos del calificativo bizarro: el académico y formal… y el otro, ese que usamos en tantas ocasiones disímiles. Vos me entendés.

Segunda aclaración: me tendrán que disculpar los visitantes españoles y de los puntos altos del planeta por las obviedades y sinsentidos que a sus ojos estoy por relatar, pero no olviden que yo subí desde Argentina y debo explicaciones y detalles a mis coterráneos que, aunque vosotros no lo creáis, ¡están en otoño!

El domingo 31 de marzo los relojes de toda España se adelantaron una hora dada la flamante primavera. Es una práctica habitual y lícita pensando en los beneficios en términos laborales/productivos y sobre todo en ahorro de energía al contar con más horas de luz. Mi única objeción es: ¿no fue demasiado apresurado, teniendo en cuenta que la primavera recién empieza, y el “minuto extra” de luz que se suma por día no ha generado aún una diferencia considerable? El primer día (mejor dicho noche) con cambio de horario estábamos en Granada; no sé si será porque estábamos más al sur o fue mi imaginación, pero eran cerca de las diez de la noche y la oscuridad no llegaba. Llegué a sentir ansiedad por esa luna que no aparecía. Ya de vuelta en Madrid la claridad persiste hasta pasadas las 21 horas, mientras que por la mañana aún no hay una diferencia significativa y a las siete de la mañana todavía queda un resabio considerable de noche.

Es cuestión de paciencia y de ver los días volar para notar el verdadero próposito del adelantamiento: amaneceres anticipados y anocheceres tardíos. Mientras tanto, estamos en los primeros albores de abril, con una temperatura más agradable que la invernal pero aún fría (12° C en promedio) y los horarios cruzados, sobre todo por la noche, que se resiste a “caer”.

Ahora se sumó una hora más y son cinco de diferencia con Argentina, con lo cual tengo que reconsiderar las diferentes actividades propias del momento del día en uno y otro lado. (Para variar vuelvo a sentir la cabeza claramente dividida; un poco acá y un poco allá… Desde antes de venir que me siento así, y seguramente siga hasta un tiempo después de volver. Nada grave, cosas que te pasan si estás vivo, y lejos). Pareciera que una hora no hace la diferencia pero les aseguro que sí. Hay que volver a consensuar los momentos para hacer skype, por decir; nada imposible ni muy trágico pero que implica una readaptación. Además se trastocaron los horarios para la cena, por ejemplo. Si esperamos a que caiga el sol para empezar a cocinar prácticamente comeremos de madrugada (exagero). Son un cúmulo de impresiones nuevas, curiosas y extrañas pero superables a fuerza de rutina.

Esto sumado a que abril es primavera, sí, España es hemisferio norte y abril es primavera, y es un trago dificil de digerir, sobre todo a nivel mental y emocional. Cuando llegué, en Argentina se horrorizaban de verme abrigada hasta las orejas en febrero; ahora soy yo la que felizmente se desprende poco a poco de sus capas de ropa y se las cedo encantada a los otoñales compatriotas del hemisferio sur.

En fin, toda mi vida es un cambio, readaptación y aprendizaje constante desde que estoy acá. Algunos virajes son más rotundos y vertiginosos que otros, y este abril bizarro es en comparación solo un dato de color.

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11-M: Avui jo també sóc madrileny/ Hoy también soy madrileño*

Hoy se cumplen nueve años del ataque terrorista en la estación de Atocha e inmediaciones, donde cinco explosivos acabaron con 191 vidas y dejaron secuelas físicas en casi 2000 transeúntes y en las almas de varios millones más.

Para algunas memorias individuales, sea por contacto directo o por mera solidaridad emocional con los damnificados, es un día solemne, de recuerdo y reflexión. Con el correr del día en el Reader de WordPress han ido aumentando la cantidad de post categorizados en #11M o #Madrid. En general, se trata de una escueta pero sentida mención imposible de soslayar. En algunos casos, hay un reproche, una bronca manifiesta contra los funcionarios que ya en aquel momento dominaban el espectro político español. Es que el atentado del 11-M se produjo tres días antes de las elecciones presidenciales. El actual presidente Rajoy era candidato por su actual partido, y tanto su verborragia culpabilizadora contra ETA como la de su copartidario y por entonces Presidente del Gobierno José María Aznar indignó al electorado y le arrebató la victoria. Según los analistas políticos, miles de votos cruzaron el charco al encontrar en Rodriguez Zapatero y el PSOE un discurso más mesurado y sin aparentes connotaciones políticas.

El Parlamento Europeo designó al 11 de marzo como el Día de las víctimas del terrorismo. En varios puntos de Madrid hay placas, estatuas y palabras inmortalizadas en espacios públicos. Aún no visité Atocha, pero vi una placa en la Puerta del Sol.

Sin ánimo de juzgar y basándome en mi poco conocimiento de las rutinas informativas españolas, ni la prensa y ni la televisión han destinado espacios y palabras significativas al aniversario del 11-M. En TVE por la mañana no lo vi mencionado en ningún micro. El Mundo es el único de los grandes periódicos nacionales que dio una cobertura amplia y recogió el testimonio de un joven sobreviviente, con una mirada esperanzadora y un llamamiento a la superación de la tragedia. El País y ABC publicaron artículos escuetos y remotamente ubicados respecto de los principales titulares, sin referencias en la portada.

Un suceso tan dramático y relativamente reciente en la longeva historia de España no debería quedar marginado de la agenda de los medios, que con la no-mención influyen poderosamente en la desmemoria de la sociedad. ¿Olvido dañino o postegación el pos del tratamiento de otros temas cruciales que urgen? Indudablemente, mis impresiones están teñidas en mi corazón argentino por la cruzada colectiva, del Estado y la sociedad, por no olvidar y reivindicar a los que murieron y hoy siguen pereciendo por causas injustas.

*Avui jo també sóc madrileny/ Hoy también soy madrileño: pocas horas después del atentado, se concentraron un millón y medio de personas en Barcelona para repudiar el ataque y solidarizarse con sus compatriotas. Ese fue el mensaje que dedicaron a los madrileños. Hoy, la relación se mantiene tensa y crispada por las ansias separatistas de los catalanes, la inevitable rivalidad futbolística…

Por la vereda del Sol

Exhaustas después de seis horas al trote por Madrid, pregunto:

-Hola, disculpa. ¿Sabes a cúanto estamos de la puerta del Sol?

-Estás tomando sol en la Puerta del Sol.

-Ah, creí que iba a haber un arco, o una puerta o algo así. 

Una plaza, adoquines, una fuente florida. Otro edificio imponente, y en la vereda, una baldosa que indica que allí es el Kilómetro 0, como el Obelisco es a las rutas argentinas. El corazón de España, donde efectivamente hay un movimiento continuo que da vida a una gran ciudad, a un gran país, donde artistas callejeros, turistas e indignados cohabitan en cantidades similares.

Ahí mismo, el español que contestó a mi pregunta me contó que en realidad es cubano, que se escapó y dio clases en Colombia antes de pegar el salto al Viejo Continente. Que en Cuba te llevan  a juicio por robar una orma de queso para comer, a menos que aceptes colaborar con el régimen en calidad de buchón. Que en España “es fácil ser empresario, porque nadie quiere serlo”, y que en lo personal la crisis no afecta a sus negocios que se sustentan en el mercado extranjero. Que cubanos y argentinos somos iguales; que le gusta nuestro acento porque “es más sofisticado”. Que mucha suerte en mis estudios, que disfrute, que me quede si me gusta. Que los españoles son buena gente, pero difíciles en el trato. Que no hay nada más feo que ser inmigrante, porque uno vuelve a su país y se quiere ir; vuelve a su patria adoptiva y tampoco se halla.

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Kilómetro Cero/respira en el centro de la ciudad/el alma que se pierde al escapar. Kilómetro Cero,/comienzo de los días que vendrán, /la calma que nos trae tu tempestad.