Viajar: empatía ante lo distinto, avidez por lo nuevo

Una beca de estudios. Seis meses. Once mil kilómetros. Una oportunidad que hoy calibro y re-significo después de haberla vivido, y que veo multiplicada en un sinfín de recuerdos, paisajes, amigos y saberes. Definitivamente tenía que ser y fue: más allá de la incertidumbre y las ligazones a lo querido y conocido, nunca dudé en hacer la experiencia más fuerte y enriquecedora que tuve hasta ahora, no solo en su cometido principal (el académico) sino en mi vida personal.

Llegó el momento y el motivo para volver a este espacio virtual entrañable: compartir la nota que escribí para la revista trimestral Nuez Moscada acerca de mi experiencia de viajar. Así de simple y libre: me propuse filosofar, preguntarme y responderme qué significaron para mí las vivencias tan fuertes que atravesé (¡me atravesaron!) hace unos pocos meses atrás. Reflexiono acerca de los viajes en general, pero inevitablemente mi mente va y viene hacia los momentos y lugares de los cuales este blog es el más fiel testimonio escrito.

“No quiero pasar la vida/ sin que la vida pase a través de mí”.

Los invito a leer la nota completa haciendo click aquí, comentarios bienvenidos. Y les recomiendo la revista, que pueden leer online o comprar desde cualquier punto de Argentina. Con contenidos de actualidad variados y atemporales y un equipo con mucho potencial y vocación de informar, Nuez Moscada es un proyecto que nace en Mar del Plata, mi ciudad, y que gracias a la Interné trasciende las fronteras geográficas. De MDQ para todo el mundo.

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Ya se terminó, ya es el fin de fiesta

Se acabó la experiencia europea, pero vivirá y perdurará por siempre en mi mente y en mi corazón.

Fiel testimonio y grato recuerdo de tantas vivencias será este blog. Espaniacomentada cumplió con creces el objetivo que tímidamente formulé unas semanas antes de comenzar tamaño desafío. Quiero agradecer a todos los que se tomaron un momento y la molestia de pasar, leer, comentar; especialmente  a los que formaron parte activa de la comunidad de seguidores que siempre me alentó y auguró días y momentos irrepetiblemente felices.

Les propongo que sigamos en contacto: a pesar de que la travesía europea llegó a su fin siempre habrá qué contar. Este blog seguirá abierto y activo en función de eventuales temas vinculados con mis queridas y añoradas España y Europa que me inspiren a escribir. La invitación es a seguir a La platea al escenario, que fuera mi primera experiencia en la blogósfera y mi retomado caballito de batalla en esta nueva etapa desde mi ciudad y mi país.

¡Un abrazo cibernético pero muy sentido a tod@s! Espero que nos encontremos en la platea al escenario, porque hoy más que nunca los espectadores estamos llamados a intervenir activamente en la realidad que nos toca.

Entender que ayer no es hoy, que hoy es hoy

Un vuelo normal, apenas demorado. Fue cuestión de poner un pie en Ezeiza para percibir a mi añorada Argentina en sus mañas. Gente, gente y más gente en Migraciones y en Aduana. A las diez de la mañana crucé la puerta y rápido divisé a mi amor que me esperaba con unas ansias… tales, que desparramaron todas las valijas del carrito, obstaculizando el paso.

Incredulidad, risas, emoción, amor. Autopistas, peajes, tránsito, ruido: mi Buenos Aires querida. Primera parada estratégica: La Plata. Momento de familia, de sangre y política. Niños más altos, padres felices, una beba que ya es una señorita sin pañales, como predije. 

¡Asado! Comilona, monopolio de la conversación. Gente que sigue llegando y abraza, y pregunta, y sonríe. Ganas de compartir sin perjuicio de repetir el mismo concepto: todo fue fantástico. Llamadas, mate, despedidas transitorias. Mimos, empanadas, súbito y tempranero cansancio. Desmayo.

Amanecer antes de lo previsto; es el jet lag que todavía me sigue pasando factura. Arribo a Mar del Plata en una noche fría y lluviosa, de esas que tanto me gustan y que hacía meses que no me atravesaban. Definitivamente más invierno que en Madrid, creo. 

Orden, lavados, regalos, visitas pendientes, alegría, desconcierto, reacomodamiento, sorpresa. ¡Estoy de vuelta!

clari y yo